Dormir no es un placer, sino una necesidad

ESPIRITUALIDAD Y SALUD

En efecto dormir nos ocupa 1/3 de nuestra vida, pero las horas de sueño no se pierden, sino que de un modo u otro nos ayuda a vivir más y mejor. Entre los trastornos del sueño tenemos: los terrores nocturnos, la narcolepsia, la apnea del sueño, entre otros, pero nos referimos a la falta de sueño voluntaria como consecuencia de la vida moderna, afectando fundamentalmente a los estudiantes y trabajadores
Definimos sueño como un estado de inconciencia del cual la persona puede ser despertada por estímulos sensoriales o de otro tipo. Al año y medio el niño(a) duerme aproximadamente 14 horas al día, a los 4 años aproximadamente 12 horas, a los 10 años 10 horas, en la adultez de 7 a 8 horas, disminuyendo este periodo en la ancianidad. La profundidad del sueño varía cada hora. Por lo general durante el día el sueño es más ligero que en la noche. De la noche pasamos un 20 % soñando, el 60 % en fase intermedia y el otro 20 % durmiendo profundamente sin soñar. Cada vez que cambiamos de posición el sueño se hace más superficial instantes antes de movernos, y más profundo cuando se ha completado el movimiento. Al dormir el cerebro no está totalmente inactivo, sino que pasa por diferentes estados de la conciencia, manteniéndonos alerta para ciertos estímulos. Por ejemplo: la madre que se despierta al leve ruido de su hijo, pero no reacciona ante ruidos más altos.

Como saber si se está durmiendo bien:
• ¿Te cuesta mucho levantarte por las mañanas?
• ¿Tienes grandes dificultades para concentrarte?
• ¿Te quedas dormido en clase?
• ¿Estás triste o deprimido?

Consejo para dormir
• Sigue un horario regular de sueño-vigilia
• Haz ejercicio regularmente. De todos modos, intenta no hacer ejercicio justo antes de acostarte.
• Evita los estimulantes ante de acostarte: Bebidas con cafeína, nicotina o alcohol.
• Relaja la mente. Evita ver películas o programas de televisión violentos
• No hagas siestas demasiado largas. No duermas más de 30 minutos al día.
• Evita pasar noches en blanco para estudiar. No dormir la noche antes del examen puede hacer que rindas menos en el examen.
• Crea un ambiente adecuado para dormir. La gente duerme mejor en una habitación oscura que está tirando a fresca. El ruido también dificulta el sueño.
• Levántate con la primera luz de la mañana.
• No dormir más de lo necesario para obtener la sensación de descanso.
• Acortar el tiempo de permanecer en la cama otorgando al sueño mayor solidez.
• Tener una rutina de sueño, (cambiarse de ropa, leer un libro).
• El hambre puede perturbar el sueño, pero una comida ligera lo facilita.
• Un baño de agua tibia a la que se añade una infusión de romero ayuda a dormir.

Es muy importante que el sueño sea sin fragmentaciones. Cinco horas de sueño profundo y reparador pueden descansar más que ocho horas sufriendo incomodidades.

Hmna. Laura Ronquillo Sscjp

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