“Cuando uno descubre que Dios te puede estar llamando a ser sacerdote…”

“Siervo bueno y fiel”, con estas palabras esplendorosas, nuestro obispo Jorge Carlos Patrón Wong, nos invito en su reflexión en torno a la palabra de Dios, ya que fue nuestra misa de apertura cuando oficialmente iniciaron las clases en el Seminario Mayor de la Inmaculada. Fue precisamente el 31 de agosto, donde los seminaristas nos vimos envueltos de mucha presencia: sacerdotes, religiosas, jóvenes del Seminario Menor y Seminaristas del Curso introductorio, integrantes del Club Serra, familias y laicos comprometidos.

“Que mejor definición para un seminarista, un sacerdote, una religiosa, cada seguidor de Jesús, ser siervos buenos y fieles. En este año podemos tratar de ser eso, siervos de Dios, buenos y fieles. Buenos ¿en qué sentido? Buenos, en lo que dice Santo Tomas, en la intención que brota de la bondad, que nuestras acciones, nuestras palabras y nuestros gestos broten de la bondad que viene de Dios. Un seminarista, como un buen seguidor de Jesús, hace bien las cosas: estudiando bien, haciendo el aseo de la casa bien, durmiendo bien, comiendo bien, jugando bien. No únicamente es la intención bondadosa, sino de que la bondad se convierta en algo concretamente bueno”. Nuevamente nos explicó el significado de ser fieles. “La fidelidad significa verdad. Seamos fieles a la verdad de nuestra vocación. Cuando uno descubre que Dios te puede estar llamando a ser sacerdote y te descubre que debes ser un verdadero cristiano, uno va sabiendo, va conociendo a través del seminario, que es lo que exactamente debe hacer para ser un servidor fiel.

Atentos a la voz del obispo, dirigió algunas palabras a los jóvenes del Seminario Menor: “Para todos los que están estudiando en el Seminario Menor saben muy bien que la fidelidad significa ser buenos cristianos; no hay absolutamente nada quien les diga de su vocación cristiana, esfuércense en ser buenos cristianos”. Para nuestros hermanos del Curso Introductorio les dijo: “Ustedes son aquellos cristianos que entran en profundo discernimiento vocacional; tal vez muchas motivaciones, muchas preguntas, muchas dudas, mucha experiencia de Dios, para que a nivel cristiano descubra que Dios me llama para la siguiente etapa.
De manera muy especial, para los que estamos en el Seminario Mayor: “Para nuestros hermanos de filosofía, saben muy bien que ser fiel en la etapa filosófica significa aprender los detalles concretos de cada evangelio, especialmente los evangelios sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas) ver cuáles son las características concretas de ser discípulos de Jesús. Ser imitadores de Jesús para que cuando lleguen a la etapa teológica puedan encontrar la fidelidad en conformar nuestra vida para ser buenos pastores y ser buenos sacerdotes”.

Ya para finalizar su homilía, para ser servidores buenos y fieles, nos dio tres recomendaciones muy prácticas que brotan de la palabra de Dios: El primero es, multipliquen sus talentos, por favor no los guarden; y precisamente aquel que tiene y dice “yo en el deporte jamás he jugado”, multiplica tu talento, aprende a jugar; es que alguien puede decir: “mi talento intelectual o en la escuela que he vivido antes o he estudiado es pequeño”, no guardes ese mini talento, multiplícalo. El seminario te va a dar todas las oportunidades para que aprendas a estudiar, para que tu talento crezca, yo sé que tengo muchas deficiencias humanas, por favor, no te quedes con esa mentalidad “así naci”, “así me educaron”, así es mi cultura”. Sé que algunos son muy temerosos y uno tiene que aprender en los apostolados de cada fin de semana hacer crecer el talento apostólico cada día. Bueno “yo estoy aquí en el intelectual, voy a crecer”; “estoy aquí en lo humano y voy a crecer”; “estoy aquí en lo apostólico y con la gracia de Dios vamos a crecer”; y en espiritual, es decir, aprendemos en el Seminario tantas cosas que necesitamos para nuestro encuentro vivo con el Señor. Segundo, es que sean un canto de alegría, de vernos y de vivir alegres. La alegría de un joven disponible para seguir los caminos de Dios, permanecen y crecen en la alegría. El tercero, el amor fraterno. La amistad que ustedes han cultivado, cultivaran en los años de formación; venimos de diferentes partes de la Diócesis y de diferentes foranias, de diferentes parroquias y familias. El Seminario es el espacio para reconocer, crecer y animarnos en la amistad y en la fraternidad”.

Después de la misa, se abrió un espacio para presentar el cuadro de profesores con respectiva asignatura que nos impartirán en este presente curso escolar 2013-2014. Posteriormente, nos dirigimos con mucha alegría a la Capilla del Seminario, donde nuestro Obispo bendijo la remodelación del presbiterio.

Que la Santísima Virgen María, no únicamente ustedes seminaristas, sino lo que hoy oramos con ustedes y por ustedes, que haga de su Obispo, de los sacerdotes, de las religiosas aquí presentes, de cada familia un cantico de alegría multiplicadores de talento, siempre creciendo en el amor fraterno para que seamos como pueblo de Dios, siervos buenos y fieles, finalizo el obispo.

Seminarista Felipe Cortés Cruz

Compartir en:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter