Renovarse por dentro, para renovarse por fuera

Hace 4 años recibí la noticia de mi nombramiento como Obispo coadjutor de la Diócesis de Papantla en una comunidad teresiana en Yucatán, y fue el impulso renovador de Santa Teresa el que me impulsó a renovarme de manera personal y eclesial.

 

El evangelio de Hoy (Lc 11, 37-41) nos invita a ir al interior para renovarse por fuera. El cambio de parroquias de los sacerdotes en estos últimos meses, es una oportunidad para que cada sacerdote se renueve por dentro y renueve a la Iglesia, es una invitación para dejar la comodidad  y dejarse conducir por elEspíritu de Dios que es novedad.

 

El seminario es modelo de renovación, porque cada año entra gente nueva y sale gente a una etapa nueva, así también las comisiones, los grupos, los catequistas, etc. Necesitan renovarse cada año y así renovar a la Iglesia.

 

Doy gracias por todo lo que Dios me ha dado en estos 4 años, pidan a Dios por mí, para que pueda ir diciendo sí a Dios cada día, pues a pesar de todo y de todos, el Espíritu Santo ha hecho emerger  en nosotros los mejor de sí, en este año de la fe.Nunca había estado tan cerca de Dios, por tantos momentos que estuve en oración por la Diócesis y las decisiones que tomé pensando en ella y en su caminar.

 

Yo me he hecho obispo con ustedes y para ustedes, como obispo de Papantla, la gente me enseñó a estar cerca de ellos, eso aprendí y nunca lo olvidaré. Ustedes sacerdotes hagan lo mismo estén siempre cerca de Dios y de la gente. Tener cuidado, porque hay tantas cosas que nos alejan de Dios y de la gente, y terminan haciendo de nuestra vocación una caricatura. Como quisiera que cada laico, cada religiosa, cada sacerdote se vea a sí mismo como Dios los ve, con amor, con misericordia, con ternura, porque solo así podremos ser felices en nuestra vocación.

 

Amar a la Iglesia no es solo procurar su organización, sino aceptar los medios que Dios pone para madurar y crecer, eso es verdaderamente amar a la Iglesia. Amemos a la Iglesia, a nuestra Diócesis y a nuestra gente, eso hará de nosotros mejores laicos, mejores religiosas, mejores sacerdotes.

 

¡Todo a Jesús por María y todo a María para Jesús, con fe cambiamos realidades!

 

 

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