Mensaje de Navidad 2013

MENSAJE DE LOS OBISPOS DE VERACRUZ
Provincia Eclesiástica de Xalapa

FUERTES EN LA ESPERANZA Y EN LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO

A TODO EL PUEBLO DE DIOS Y A LOS HOMBRES DE BUENA VOLUNTAD.

1.    Hermanos: Desde nuestro afecto pastoral como obispos de las Iglesias que integramos la Provincia Eclesiástica de Xalapa, queremos acercarnos a ustedes para invitarlos a DAR GRACIAS, animarlos a FORTALECER LOS CORAZONES y a convertirnos todos en MENSAJEROS DE LA ALEGRÍA DEL EVANGELIO.

2.    DEMOS GRACIAS AL SEÑOR, en este ambiente festivo en que nos sumergen las fiestas de María y la preparación para la Navidad ya cercana.  Agradecemosal Señor Jesús que nos permitió vivir un Año de la Fe.  Con él nos hemos hecho más conscientes del gran don de la Fe, de la necesidad de alimentar esa llama en la escucha e interiorización de la Palabra del Señor.  Nuestros hermanos sacerdotes y nosotros sus pastores, somos testigos de procesos de un buen número de personas que han oído la invitación a un encuentro con Cristo.  Algunos alejados han sentido de nuevola sed de Dios y la necesidad de una relación más personal e intensa con el Señor.  Para muchos agentes de pastoral el Año de la Fe ha sido una oportunidad de experiencias misioneras, de reflexión, de renovación espiritual y de una mayor confianza.

3.    La reflexión sobre las enseñanzas del Concilio Vaticano II y del Catecismo de la Iglesia Católica nos han enriquecido y nos han despertado un mayor deseo de redescubrir la riqueza de ser cristianos, creciendo como discípulos y misioneros, como familias y comunidades que compartimos una misma identidad, unos mismos ideales, pero sobre todo, que vamos acompañados todos los días por la presencia de Jesús, el eterno Emanuel, el “Dios con nosotros”.  Por ello, aunque pasamos por diversas pruebas, nunca nos sentimos solos ni perdemos el rumbo: él está entre nosotros y nos guía hacia el encuentro definitivo con el Padre bondadoso.

4.    Tenemos mucho que AGRADECER al Papa Benedicto XVI, ahora emérito, por su docilidad a las inspiraciones del Espíritu Santo, y por convocarnos a este Año de la Fe que acabamos de clausurar. Dios Padre providente nos ha fortalecido y sorprendido:consudecisión tan ejemplar y humilde de pedir a los hermanos Cardenales que eligieran un nuevo sucesor de San Pedro, de modo que la Iglesia avanzara con renovadosbríos en su misión evangelizadora.    Por eso, consideramos como un especial regalo del Señor en este Año de la Fe, la elección del nuevo Papa Francisco, que ahora nos impulsa con sus carismas personales, hacia una nueva época para la Iglesia y el futuro del mundo. El Papa Francisco nos consuela con sus elocuentes gestos de misericordia y nos interpela con firmeza para llamarnos a una conversión en la sencillez y la alegría, a través de la fuerza renovadora del Evangelio siempre vivo y actual de Jesús.

5.    En este espíritu de acción de gracias, nos solidarizamos con el caminar de las Iglesias particulares de Veracruz y de Tuxpan que acaban de celebrar con gozo su 50 Aniversario como diócesis, así como con la Iglesia metropolitana de Xalapa que ha iniciado su año jubilar por sus 150 Años de peregrinar en la fe.  A los numerosos fieles, pastores y misioneros que han hecho posible este caminar, los recordamos con gratitud y pedimos al Señor los colme de toda bendición.  Siempre estará en nuestra memoria agradecida la persona de Mons. José Guadalupe Padilla Lozano, Primer Obispo de Veracruz, por su abnegado pastoreo y perseverante amor a lo largo de sus más de 50 años como obispo. Descanse en paz.

6.    Queremos también agradecer a dos hermanos obispos que han sido llamados a servir al Evangelio en otras latitudes: a nuestro hermano obispo Mons. Jorge Carlos Patrón Wong, que está ya en Roma, auxiliando al Santo Padre, al servicio de todos los seminarios del mundo; así como a Mons. Marcelino Hernández Rodríguez, recientemente enviado a guiar la Diócesis de Colima.  Gracias por lo que han dejado sembrado en su servicio alegre en Papantla y en Orizaba.  Dios los acompañe siempre y los bendiga en su nueva misión.

7.    Volvemos ahora nuestra atención a otra cara de nuestra realidad: nos referimos a las tristezas y angustias que experimentan muchos de nuestros hermanos, especialmente los más desfavorecidos, los migrantes, los campesinos, los jóvenes, las familias, la hermanas religiosas y los sacerdotes, que han sufrido duras pruebas originadas en el pecado social que se manifiesta con múltiples facetas, comola violencia, la injusticia, la corrupción, la idolatría del dinero, la multiplicación de las adicciones, el desprecio a la vida y la desintegración familiar. Detrás de todas estas manifestaciones hay un común denominador: la lejanía, la ignorancia o el olvido del Dios que Jesús nos vino a revelar.

8.    Aunque la lucha contra el crimen organizado continúa en México, en algunas zonas del país persisten niveles bastante preocupantes de violencia, una crisis de legalidad, impunidad y corrupción que lleva a la descomposición del tejido social.  Entre nosotros, las familias siguen sufriendo por secuestros, extorsiones y el delito común, como si la criminalidad hubiera hecho escuela. En este ambiente donde todos somos vulnerables, nos hemos solidarizado recientemente con la hermana diócesis de Tuxpan, por el lamentable asesinato de los sacerdotes Hipólito Villalobos Lima y Nicolás de la Cruz Martínez.  Como con tantas otras familias victimadas, oramos para que Dios las conforte con el consuelo del Espíritu y a ellos les conceda el descanso y la recompensa eterna.Por otra parte, imploramos el don de una sincera conversión para aquellos que han provocado muerte y sufrimiento, olvidando que todos somos hermanos.

9.    Ante estas pruebas queremos ANIMARLOS A FORTALECER EL CORAZÓN, apoyados en la gracia de Dios y en nuestra fe, en la meditación de la Palabra y la reflexión en familia del Anuncio gozoso de la Navidad.   Con el Apóstol Santiago les exhortamos:  “Aguarden también ustedes con toda paciencia, fortalezcan sus corazones, porque la manifestación del Señor está ya cerca.  Miren que el juez está a las puertas.” (St. 5, 8s).Dejémonos interpelar por el salmista: “Espera en el Señor, sé valiente, ten ánimo, espera en el Señor.” (Salmo 26).

10.    Cada quien desde su vocación puede y debe transformar esta realidad mediante la tenacidad de la esperanza cristiana. La Palabra de Dios nos invita a esmerarnos en llevar una vida recta, esforzada y muy coherente, una conducta “santa y piadosa” que haga posible esperar y “acelerar” la venida del Día del Señor, pues esperamos “un cielo nuevo y una nueva tierra donde habitará la justicia” (2 Pedro 3, 11ss).  En este tiempo del Adviento invocamos la abundante misericordia del Señor, para que “nos alcance los bienes que nuestros pecados han retardado”.  De cada uno depende “acelerar” o “retardar” el mundo más justo y en paz que anhelamos. Por eso los invitamos a que cada uno cuide el “hoy” que Dios le confía. Como señala el Papa Francisco: “El ”hoy” es chispa de eternidad. En el “hoy” se juega la vida eterna.”(Discurso al Comité coordinador del CELAM, Sumaré, Brasil, 28 de Julio de 2013).

11.    A las nuevas autoridades legislativas y las municipales que están por asumir sus nuevos cargos como alcaldes, les ofrecemos nuestro respeto y reconocimiento por su delicada labor. Los exhortamos a que también sean valientes y tengan el único ánimo de servir sin ninguna discriminación, buscando ante todo la verdad y el bien común de la sociedad, una lucha permanente en contra de la corrupción y la violencia, y fortaleciendo un estado de derecho.  Sepan que contarán siempre con la oración de nuestras comunidades cristianas para que Dios los ilumine y fortalezca en su misión.

12.    Hermanos: con la Fiesta de Cristo Rey del Universo, hemos clausurado los eventos celebrativos del Año de la Fe. Pero mientras tengamos vida, necesitamos de la fe: la historia de salvación de cada persona prosigue adelante apoyándose siempre en la Fe, fijos nuestros ojos en Jesucristo, “el iniciador y consumador de nuestra fe” (Hb. 12,2). Por ello, el Papa Francisco al clausurar el Año de la Fe nos ha regalado una Exhortación Apostólica, con la que nos vuelve a enviar a la misión, nos invita a salir hacia los demás, para llevar a todos la “ALEGRÍA DEL EVANGELIO” (Evangelii Gaudium).Seguramente encontraremos en el testimonio y las enseñanzas del Papa Francisco una guía segura y nuevos estímulos para avanzar en nuestra fe y llevar la Buena Nueva a los confines y periferias existenciales de nuestras comunidades eclesiales.


13.    Nos hace pensar el Santo Padre: “Cuando la vida interior se clausura en los propios intereses, ya no hay espacio para los demás, ya no entran los pobres, ya no se escucha la voz de Dios, ya no se goza la dulce alegría de su amor, ya no palpita el entusiasmo por hacer el bien. Los creyentes también corren ese riesgo, cierto y permanente. …. Ésa no es la opción de una vida digna y plena, ése no es el deseo de Dios para nosotros, ésa no es la vida.” (Evangelii Gaudium 2).  Por eso nos hace un llamado:

14.    “Invito a cada cristiano, en cualquier lugar y situación en que se encuentre, a renovar ahora mismo su encuentro personal con Jesucristo o, al menos, a tomar la decisión de dejarse encontrar por Él, de intentarlo cada día sin descanso. No hay razón para que alguien piense que esta invitación no es para él, porque «nadie queda excluido de la alegría reportada por el Señor».(Evangelii Gaudium 3)

15.    Queridos hermanos: Con la vivencia de esta próxima Navidad volverá a resonar en nuestros corazones el anuncio del Ángel: “No teman, les traigo una buena noticia, una gran alegría que lo será para todo el pueblo… les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor”.(Lc. 2, 10s).  Si es una alegría para todo el pueblo, también debe serlo para ti y para tu familia.

16.    Como los pastores se decían unos a otros, les decimos a los jóvenes: “Vayamos a Belén y veamos lo que ha sucedido”, también ustedes están invitados a responder con premura y alegría haciéndose testigos y mensajeros de la “ALEGRíA DEL EVANGELIO”.

17.    Que José y María nos acompañen a reconocer en el Niño de Belén al Salvador del mundo y la cumbre de nuestras alegrías.A los padres de familia les decimos, con las palabras dirigidas por el Papa Francisco a los catequistas en la Basílica de Guadalupe:  “transmitan la fe a sus hijos y nietos, y no sólo a ellos. Este tesoro de la fe no es para uso personal. Es para darlo, para transmitirlo, y así va a crecer. Hagan conocer el nombre de Jesús. Y si hacen esto, no se extrañen de que en pleno invierno florezcan rosas de Castilla. Porque saben: tanto Jesús como nosotros tenemos la misma Madre.”
(Video Mensaje a Peregrinos del Continente Americano, 16 Nov. 2013).

Tercer Domingo de Adviento
 14 de Diciembre de 2013

+ Hipólito Reyes Larios
   Arzobispo de Xalapa y
   Administrador Apostólico de Papantla.

    + Sergio Obeso Rivera
   Arzobispo Emérito de Xalapa.

+ Rutilo Muñoz Zamora.
   Obispo de Coatzacoalcos.

+ Luis Felipe Gallardo Martín del Campo.
   Obispo de Veracruz.

    + José Trinidad Zapata Ortiz
    Obispo de San Andrés Tuxtla.

+ Eduardo Porfirio Patiño Leal    
   Obispo de Córdoba.

+ Marcelino Hernández Rodríguez
    Administrador Apostólico de Orizaba
    Obispo de Colima.

    + Juan Navarro Castellanos
    Obispo de Tuxpan.

    + Lorenzo Cárdenas Aregullín
   Obispo Emérito de Papantla.

 

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