Mensaje a toda la Diócesis de Papantla

14 de junio de 2014.
 
 
Queridos hermanos, sacerdotes, religiosas, todo el pueblo de Dios y personas de buena voluntad.
 
Quiero agradecer en primer lugar a Dios por la vida, por el don de la fe, por la vocación al sacerdocio, por el llamado a ser sucesor de los apóstoles y, por último, por el envío a la diócesis de Papantla.
 
Después de Dios, quiero agradecer a todos ustedes, los que forman parte de la diócesis de Papantla por recibirme con tanta alegría, entusiasmo, muestras de respeto y cariño. He sido objeto de una festiva bienvenida el día 11 de junio, bienvenida que nunca olvidaré y que sé que debo corresponder con mi entrega a la misión que se me ha encomendado.
 
Primero he sido recibido, a la entrada del pueblo por sacerdotes, religiosas, jóvenes y alumnos de los colegios católicos, así como las autoridades municipales y de vialidad, medios de comunicación eclesiales y locales, el entusiasmo de la gente del lugar y de las diversas parroquias de la diócesis de Papantla, así como personas venidas de otras latitudes, especialmente de la diócesis de san Andrés Tuxtla, que también se dieron cita en ese primer momento.
 
Luego vino la recepción en la Iglesia Central, mi nueva Catedral, donde fui recibido por los sacerdotes del Colegio de Consultores, así como por religiosas y pueblo de Dios y en donde, habiendo rezado un momento ante el Santísimo sacramento, pasé luego a hacer mi profesión de fe, fe que debo vivir y que les debo enseñar. También hice mi juramento de fidelidad porque estoy cumpliendo un mandato por mediación de la Iglesia, pues el sucesor de San Pedro, el papa Francisco, me ha nombrado obispo de esta Diócesis de Papantla y debo mantenerme en comunión y fidelidad.
 
Y, finalmente, la coronación de este día histórico fue la gran fiesta de fe en la Plaza de Toros el Pinal donde celebramos la Santa Misa y al mostrar las letras apostólicas al Colegio de Consultores tomé posesión de esta diócesis de Papantla que Dios me encomienda pastorear en el nombre del Señor.
 
Se notó muy buena organización, coordinación, participación y asistencia. Estoy muy contento y agradecido por esta oportunidad de cambio y conversión que Dios me da a mi persona y espero sea para todos.
 
Mi agradecimiento sincero a toda la diócesis que a través de la comisión de recepción prepararon y ejecutaron todo lo concerniente a esta fiesta de fe.
 
A los sacerdotes que, por las responsabilidades diocesanas que se les encomendaron, prepararon de manera directa la fiesta, tanto en lo que se refiere a conseguir el lugar para la celebración, la preparación para la liturgia, los arreglos, la música o la seguridad pública para que todo se desarrollara en paz; en general mi agradecimiento a todos los sacerdotes que de una u otra manera colaboraron para que se llevara a cabo esta fiesta.
 
A las religiosas que, por su entrega a Dios, son signo del Reino en medio del mundo y se hicieron presentes dando testimonio de su comunión y fidelidad.
 
A los ministros extraordinarios de la comunión por su participación para dar la comunión al pueblo de Dios sobre todo en las gradas de la Plaza de Toros.
 
A los grupos juveniles, movimientos y asociaciones laicales que se hicieron presentes con su servicio generoso y gozoso, y que colaboran mucho en la evangelización.
 
A cada parroquia por su ofrenda, muestra de que quieren ofrecer su vida a Dios en esta nueva página de la historia que vamos a escribir en el nombre del Señor y bajo la guía del Espíritu Santo.
 
Al equipo de comunicación de nuestra diócesis por todos sus trabajos anteriores para la difusión y propaganda de la toma de posesión.
 
A los medios de comunicación social por la conferencia de prensa, muy abierta y amena, en compañía del Señor Nuncio Apostólico, así como por cubrir todo el evento. Gracias porque a través de ustedes, muchos que no vinieron físicamente, pudieron participar de esta celebración.
 
A las autoridades municipales y estatales de Puebla y Veracruz por su apoyo y por su presencia en la celebración.
 
A las autoridades de vialidad y protección civil por el apoyo prestado a las necesidades de traslado y logística.
 
A todas las personas que colaboraron, de una o de otra manera, para este gran acontecimiento, que Dios pague a todos como él sabe hacerlo con su gracia.
 
Que Dios, por intercesión de Nuestra Señora del Carmen, les bendiga y proteja siempre.
 
 
 
+ Mons. José Trinidad Zapata Ortiz
VIII Obispo de Papantla
 
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