Entrevista a Mons. José Trinidad

“PARA VOSOTROS SOY OBISPO, CON VOSOTROS SOY CRISTIANO”
Entrevista a Nuestro Obispo
Mons. José Trinidad Zapata Ortiz
 
1.- SEÑOR, AHORA QUE ACABA DE LLEGAR A NUESTRA DIÓCESIS, ¿CUÁL ES LA MISIÓN QUE QUIERE REALIZAR DE LA MISMA?
 
 Yo no tengo ninguna encomienda especifica, a mi mandan de Pastor. Lo que yo quiero es animar a que todos seamos discípulos y misioneros de Jesucristo. Esta Diócesis tiene ya bastantes años de historia; nos acercamos a su centenario dentro de ocho años y yo creo que aquí hay mucha gente que ha caminado en un grupo u otro, en una asociación o movimiento. Y por otro lado los que son los consagrados, los presbíteros, religiosas. YO QUIERO SER FACTOR DE UNIDAD Y DE ANIMACIÓN MISIONERA PARA QUE LA IGLESIA SIGA ADELANTE EN SU PROCESO DE SEGUIMIENTO DEL SEÑOR. SE TRATA DE ANIMAR A QUE TODOS SEAMOS DISCIPULOS Y MISIONEROS 
 
2.- SEÑOR, EN EL POCO TIEMPO QUE LLEVA CON NOSOTROS, ¿QUE NECESIDADES HA DESCUBIERTO EN EL ROSTRO DE LAS PERSONAS QUE LO SALUDAN Y LE DAN LA BIENVENIDA Y QUE QUIEREN COLABORAR CON USTED? 
 
Yo creo que la necesidad que más he percibido, es la de contar con ellos, no es que yo descubra vacíos sino que más bien, ellos están allí, que hay que contar con ellos para seguir adelante. No un aspecto negativo, sino un aspecto positivo: “Aquí estamos” me parece que eso es muy importante entonces hablaba yo de animación, aquí hay un camino, hay una historia particular en esta misión de seguir adelante. 
 
3.- SEÑOR, ¿QUÉ INVITACIÓN LE HACE A LOS SEMINARISTAS Y SACERDOTES DE LA DIOCESIS PARA CONTINUAR TRABAJANDO? HE TENIDO REUNIONES CON EL SEMINARIO Y EL PRESBITERIO. 
 
A los seminaristas una de las cosas que les he dicho principalmente es la siguiente: en el seguimiento de Jesucristo la pregunta principal que hay que hacerse y responder no es “¿Qué quiero ser yo en la vida?”, esa no es la pregunta. La pregunta principal es ¿Qué quiere Dios de mí? Yo por los años que llevo, me he dado cuenta que si alguno después de avanzar unos años se va… es porque en el fondo pesa mucho en sí mismo “que quiero ser yo”, y cuando quieren responder a esa pregunta es porque ellos piensan que tienen su vida en sus manos, cuando el ser humano piensa que tiene su vida en sus manos y que puede hacer con ella lo que quiere, no estamos identificándonos con la pregunta: ¿Qué quiere Dios de mí?  Para mí lo importante en este proceso es hacerse la otra pregunta: “¿Qué quiere Dios de mí?”. ¿Qué quiere Dios? y querer lo que quiere Dios es responder a la vocación, esto es lo principal para los que están en proceso de vocación. Cuando uno descubre que mi vida está en manos de Dios descubro mi vocación; cuando yo pienso que tengo mi vida en mis manos no me estoy conectando con la voluntad de Dios, porque yo quiero hacer mi voluntad. 
 
A los sacerdotes les he dicho, a propósito de la homilía en la toma de posesión: que vengo yo aquí: a acoger el mandato del Señor y quiero hacer que sea un motivo de conversión, el hecho de que me hayan mandado a otra diócesis; y que quisiera que fuera también factor de conversión para todos los que peregrinan aquí. Yo quiero ser factor de conversión, de unidad y de encuentro. Con los que tengo que trabajar más cercanamente para poder articularlos es con los sacerdotes. Yo les decía que necesitamos comunión y unidad: primero de fe, luego de entendimiento, de afecto, de decisiones y de acciones. Es como un programa de acción que se tiene que retomar una y otra vez. Este es un proyecto de fe, esto es el plan de Dios; esto no es una empresa meramente humana. Primero entendernos a nivel de fe: ¿Qué somos? ¿Quién es dios? ¿Qué nos pide? la fe. Luego ponernos de acuerdo a nivel de entendimiento, a ponernos de acuerdo a nivel de ideas, de pensamientos; y es importante el afecto. Antes se pensaba que la razón lo podía todo y hoy nos damos cuenta que la razón esta desanimada o motivada por los afectos, las emociones y si no tomamos en cuenta esto, creamos un problema entre nosotros, y pensar que el ser humano no es pura razón es un conjunto de facultades, de potencias, que hay de tratar de entender. Y luego las decisiones porque hay que llegar a acuerdos generales por lo menos de cómo debemos de hacer nuestro trabajo, nuestra misión para que todos podamos trabajar juntos en la misma dirección. Decisiones y acciones.
 
4.- SEÑOR ¿QUÉ MENSAJE LE QUIERE DAR A LOS JOVENES, FAMILIAS Y LAICOS? 
 
A los jóvenes lo que les he venido diciendo es que el Señor Jesús es el mejor amigo y el amigo que los quiere alegres, dinámicos, como dice el papa francisco que hagan lío, porque lío no es problema, sino que salgan que no se queden encerrados en sí mismos que sean protagonistas, los jóvenes no pierden su juventud, su alegría, por seguir a Jesucristo, por el contrario, todo en ellos va a adquirir mucho más sentido. 
 
A los laicos que ellos son un gigante con los que tenemos que trabajar, son muchos, es una enorme multitud, un ejército y la dignidad que tenemos en común que es nuestro bautismo: tenemos la misma dignidad, el mismo valor, esto es lo primero. En este sentido como cite en la homilía de posesión a San Agustín que decía: “si me asusta lo que soy para vosotros, llámese laicos aquí, me consuela que estoy con vosotros. Para vosotros soy obispo, con vosotros soy cristiano, soy igual que ustedes. Ser obispo es un peligro, ser cristiano es un don; ser obispo es una responsabilidad, ser cristiano es la salvación. Tenemos que articular y pensar en dos categorías de laicos: los laicos que están comprometidos y por otro lado el pueblo fiel, que va a la Eucaristía que no lo tenemos tan cercano. Con los laicos comprometidos, pues agradecerles mucho su servicio, su colaboración, su entrega y con los demás decirles que todos juntos somos un pueblo y que vamos a caminar y que estamos para servirles en la medida en que las posibilidades nos lo permitan y que somos un pueblo de Dios juntos que tenemos que caminar a la patria celestial. 
 
A las familias, es un reto tan bonito que Dios tiene para ellas porque de ahí surge la vida. Desgraciadamente la familia está muy socavada y pareciera que a veces se quiere acabar con ella. Tantas amenazas que tiene la familia. Los padres tienen una misión con la familia de articularlos, unirnos, de darles buen ejemplo, conducirlos; así que a los padres les decimos que vivan su compromiso bautismal, que vivan los sacramentos que recibieron, que vivan en unidad y armonía, porque cuando no viven así aunque no quieran enseñarle sus dificultades a sus hijos ellos las absorben. Así que el reto es que los padres vivan bien para que los hijos vivan bien. Hay un gran desafío en la familia. Es una prioridad a nivel universal, por eso el Papa va a hacer el Sínodo Internacional de la Familia en este año. Tenemos un desafío, un reto enorme en la familia. Por eso hay que tratar de apoyar y colaborar con ella.  Mis oraciones y ánimo para que vivan en armonía las familias. Tenemos que hacer algo.
 
5.- ¿COMO PODEMOS COOPERAR PARA QUE LOGREMOS SER Y HACER COMUNION TODOS? 
 
Sumándonos a la misión, participando y también orando. Porque la oración nos debe llevar a la acción y la acción a la oración. Organizándonos y animándonos.
 
6.- ¿QUÉ DEBEN SIGNIFICAR EN NUESTRAS VIDAS: AMOR A LA PALABRA DE DIOS, AMOR A LA EUCARISTIA Y AMOR A MARÍA?
 
Nada sin la Palabra, nada sin la Eucaristía y nada sin María. Yo tengo esta idea en mi mente y en mi corazón, porque yo pienso que estas palabras lo encierran todo. Cuando yo digo “Palabra de Dios” es todo lo que significa la función profética, porque la Palabra de Dios abarca todo. Cuando digo Eucaristía, es porque es el entro y cumbre de los sacramentos. La Palabra se predica, los sacramentos se celebran. Y la devoción a María ¿Por qué la devoción a María?  Porque Jesús es la Palabra, la Palabra de Dios se hizo hombre en el vientre de María, la Palabra de Dios se hace presente en la Eucaristía en el sacrificio de la Misa y donde esta Jesús está María y Jesús, el proyecto del Padre que lo vino a realizar por medio de la Palabra y la entrega de su vida en la Eucaristía. Así que una vida eucarística es una vida entregada a Dios y al mundo, eso lo hizo Jesús y de esa manera venció a Satanás, aplastándole la cabeza de la serpiente, de aquel dragón en el libro del génesis en el primer capítulo. Junto con Jesús, María estaba al pie de la cruz, después de Jesús, María se hace presente en todo: en la evangelización, en la misión, en la oración. 
 
Si nosotros contamos con María tenemos a alguien a nuestro favor, digo a alguien, porque cuando hablamos de María no es una idea; ella es la Madre del Hijo de Dios y a la Madre del Rey, honores de rey. María no tiene más poder que el de intercesión, en las bodas de Canaán, que ella dijo ‘vayan y hagan lo que Él les diga’. A nosotros María nos dice: hagan lo que Él diga. Ella dice hagan lo que Él les diga y ella a Él le dice: ‘ya se les acabo el vino’, el vino de la misión, de la animación, del esfuerzo, del trabajo, etc. uno puede tener muchos Santos, y lo hay, hay algunos a los que yo me encomiendo San Miguel que es un Arcángel; a San Rafael Guízar y Valencia que fue el que pidió la creación de esta Diócesis, el Papa San Juan Pablo II, el Santo Cura de Ars, tengo algunos cinco que son de mi devoción. Pero María es la Madre del Salvador, cuando digo María, digo María y todos los Santos y Arcángeles y corte celestial.     
 
PSIC. GLORIA MARÍA R. DE LA GARZA
 
 
               
 
 
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