Renovación de Votos Perpetuos

RENOVACIÓN DE VOTOS DE LAS MONJAS ADORATRICES PERPETUAS DEL SANTÍSIMO SACRAMENTO.
 
Con motivo de la fiesta de Nuestra Señora de los Dolores, todas las monjas Adoratrices perpetuas del Santísimo Sacramento hacen su renovación de votos, ya que Nuestra Señora de los Dolores es la principal patrona de esta orden religiosa. La renovación de votos consiste, como la misma palabra lo dice, hacer nueva o nuevo algo; en este caso los votos significan promesa o en un término más profundo, oblación u ofrenda. Después de un tiempo considerable las monjas o monjes, religiosos o religiosas pasando por las diferentes etapas de formación como el aspirantado, postulantado, y noviciado, llegamos a la etapa de hacer profesión de los consejos evangélicos: hacer los votos de pobreza, castidad y obediencia. 
 
La pobreza consiste en ofrendar a Dios todo lo que se posee, tanto en bienes materiales como espirituales, ya nada nos pertenece porque yo libremente renuncio a todo con tal de poseer a Cristo. Y tengo todo pero nada es mío, todo es de todas. Sin embargo, con mi pobreza debo enriquecer a los demás. Como fundamento en la Sagrada Escritura tenemos que Cristo mismo en el evangelio de san Mateo 19, 21 aconseja al joven rico "ve y vende cuanto tienes, dalo y tendrás un tesoro en los cielos". 
 
Con la obediencia, las monjas ofrecen a Dios su propia voluntad, así como Cristo dice que no vino a hacer su voluntad si no la voluntad del Padre y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz, porque su alimento era hacer la voluntad del Padre (Jn 4, 34). Así, las monjas a ejemplo de Cristo toman conciencia de que no vienen al monasterio a hacer su voluntad si no la voluntad de Dios a través de sus legítimos superiores. 
 
Con el voto de castidad hacen una libre renuncia al matrimonio y a una vida de familia, pero más que nada es una elección de Cristo como Esposo exclusivo; esta elección permite preocuparse específicamente de las cosas del señor (Mt 19, 11-12; 1 Cor 7, 38). 
 
Después de esta pequeña explicación de lo que se ofrece a Dios para que se comprenda porque cada año renovamos nuestros votos aunque ya hayamos hecho nuestra promesa a Dios para toda la vida como creaturas que llevamos este tesoro en vasijas de barro con la monotonía del diario vivir, a veces tenemos momentos de infidelidad y debilidad. Dios en su infinita misericordia nos da la oportunidad de volver a comenzar porque si le somos infieles Él permanece fiel. Para participar con nuevo entusiasmo nos preparamos con unos ejercicios espirituales para darle nueva vida a nuestro espíritu y decirle nuevamente al Señor que si queremos seguir en su servicio. Esta ceremonia se realiza en presencia del sacerdote dentro de la Eucaristía después de la homilía decimos la siguiente oración.
 
Fórmula para la renovación de votos
 
Yo hermana N.N que he consagrado mi vida solamente a Dios en la soledad y el silencio, en un total servicio de Adoración y de alabanza al inefable Misterio de la Eucaristía, como respuesta al inmenso amor en el cual Jesucristo se ha donado a nosotros, renuevo mis votos de: de Castidad, Pobreza, y Obediencia, según la regla y constituciones de la Orden de la Adoración Perpetua del Santísimo Sacramento. Propongo vivir esta vida en comunidad, en la perfecta observancia de la vida común y de la clausura, conforme a las leyes de la Iglesia. Dios Padre, sumamente amado, por los méritos de Jesucristo y con la gracia del Espíritu Santo, confirme mi propósito. Me ayude y me guíe la materna asistencia de María Santísima Dolorosa. Amén.
 
FRANCISCA PÉREZ FUENTES
 
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