La Virgen se adelanta a nosotros

LA VIRGEN SE ADELANTA A NOSOTROS
 
La comunidad de Potrero Nuevo, San Rafael, Ver, perteneciente a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción, celebró su fiesta patronal en honor a Nuestra Señora de Guadalupe.
 
Monseñor José Rafael Palma Capetillo presidió la celebración, junto con el Párroco, el Señor Cura Isaías Lemus Moncada, en la cual recibieron los sacramentos de la Confirmación y la Primera Comunión, niños de las diferentes comunidades que forman parte de la Parroquia.
 
Durante la homilía afirmó que: “recordando la última aparición, nosotros hemos heredado el mensaje que nuestra Madre le dio a San Juan Diego de que se le erigiera un Templo, una casita de Oración en su nombre; mensaje que no fue sólo a la memoria sino al corazón. Y Juan Diego era un creyente que ya había recibido los sacramentos y que ya se encontraba en un camino de madurez cristiana. Así que a pesar de los obstáculos que se le presentaron, Juan Diego logró transmitir con fe y perseverancia el mensaje de nuestra Madre”. Continuó diciendo que “La Virgen nos enseña con su ejemplo que siempre hay que estar disponibles a lo que Dios nos pide, siendo serviciales.
 
La Virgen se adelanta a nosotros. Por ello debemos tener la confianza de acudir a ella, porque ella nos alienta a la esperanza. En cuanto a la Visitación de María a su prima Isabel, María elegida como Madre del Redentor va pronto a ayudar. Ése ir pronto significa no perder el tiempo en hacer las cosas como Dios las pide. Y en relación con el saludo de María a su prima, un saludo hermoso; que hace que Juan Bautista salte de gozo en el vientre de su madre. Es el saludo que anuncia que el Salvador ya está cerca de nosotros. Por eso basta un saludo para que se reconozca la presencia de Jesús. Nosotros también somos saludados por ntra. Madre, para mirar a Jesús y aprovechar su presencia. Así que le pedimos al Señor que como la Virgen se cubrió bajo la sombra del Espíritu Santo, nos cubra también a nosotros, para ser constructivos e invitados a orar en el Señor; confiando siempre en la valiosa intercesión de la Virgen Santísima”.
 
Dejemos que la alegría de la fe y el gozo de conocer el Evangelio, nos haga verdaderos discípulos y misioneros de Ntra. Madre Santísima. Porque todo encuentro con Jesús deja una huella imborrable en el corazón. 
 
Por: Gloria M. De la Garza
Compartir en:
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter