Catequesis Dominical

SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS
 
“Deust Caritas Est”, es el centro de esta catequesis. Queridos hermanos, estamos cerca de la fiesta de Jesús en su Sagrado Corazón. La Biblia hace referencia a esta gran Gracia del Amor del Padre (desde el principio hasta el fin), por su hijo agobiado por la carga. El yugo de Cristo da descanso al corazón abatido del hombre. San Lucas 13, 22-24  presenta a Jesús como la puerta angosta, “esta consiste en portarte bien”; otra más común y que concuerda de la mejor manera “es el Corazón traspasado de Cristo por donde entra todo hombre”. La Sangre que brota del Costado de Cristo, es su esposa la Iglesia. 
 
Amigos lectores, el amor de Cristo no tiene medida, porque lleva consigo la grandeza misma de su amor, que espera al hombre para purificarlo de la mancha del pecado. La Iglesia es sus primeros tiempos, recordaba la humanidad de Cristo como cuerpo místico que lleva en la infinitud de su Ser, la grandeza del perdón, de la misericordia misma. Hay que recordar de manera clara y concisa, que no celebramos un órgano de Cristo, sino que estamos celebrando la Fiesta del Amor; ¿pero, porqué del Amor? Porque estamos celebrando a una Persona, que es Cristo mismo, nuestro Hermano y Señor. Ahora, no podemos concebir la idea de un Dios lejano a su pueblo; sino que Dios mismo viene a su gente, a sus hijos y los provee de amor misericordioso. 
 
Esta fiesta se desarrolló en los siglos XIII y XIV. Se hizo universal bajo el influjo de las visiones de Santa Margarita Alacoque entre los años 1673-1675. Mujer humilde y sencilla, que se consagra a Jesús y a María. Posteriormente entra en el convento de la Visitación. Padeció los sufrimientos de Cristo mismo, la agonía en el Huerto de los Olivos es uno de ellos, donde su corazón se identifica con el de Cristo. Son 4 las revelaciones de Jesús, Él mismo hace referencia a la noble jovencita de la obediencia concreta por parte de ella para con sus superiores, de manera directa con su espiritual. A ella declara que el primer viernes después de la octava de Corpus se celebre una fiesta de su divino corazón. Esto nos invita a hacer conciencia, de que debemos “apreciar el gran Amor de Dios que nos ha manifestado en su Sagrado Corazón”.  
 
Ante todo, esta fiesta expresa profundamente al Corazón como “centro que une todo” y que nos habla de lo que es el “Amor de Dios”. San Juan nos lo recuerda en sus cartas. “<<El mandamiento>> del amor es posible sólo porque no es una mera exigencia: el amor puede ser mandado porque antes es dado”. (Deust caritas est, n.° 14)
 
Festejemos al Amor de los amores llenos de alegría y gozo. Felices fiestas del amor de Cristo que se manifiesta en cada corazón.
 
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