Catequesis Dominical

INMACULADO CORAZÓN DE MARÍA
 
La alegría que nos ha envuelto en estos días pasados, que celebramos con alegría y gozo la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús y la memoria del Inmaculado Corazón de María, debe acrecentar en nosotros la alegría de la Fe. Ambos corazones siempre van unidos uno con el otro, no pueden ir separados porque los dos se fundan en un mismo Amor. María ha sido modelo del hombre, por ser la mujer creyente, la que espera de manera tranquila la llamada silenciosa, tranquila y misteriosa de Dios. 
 
Hoy podemos ver de manera clara y precisa en Lc. 2,22-32 la llamada silenciosa del amor de Dios a la Madre de su Hijo Jesús. Porque la profecía de Simeón hecha a la misión de Jesús, lleva a María también al mismo destino, porque “una espada atravesará tu alma, tu corazón”. Se ha predicho: <<Lo que tu Hijo sufrirá en carne propia, tú lo padecerás en el alma (de manera espiritual)>>. “Después del Sagrado Corazón de Jesús, no hay Corazón mas santo que el de María su madre”. 
 
Hubo muchos santos que a lo largo de la historia propagaron la devoción al Inmaculado Corazón de María, uno de los principales fue San Juan Eudes, él desencadeno vocaciones al culto exclusivo de ambos corazones: el de Jesús y de María. “El Corazón de María es la fuente y el principio de todas las grandezas” así como “la fuente de todas las virtudes” afirmaba el santo. 
 
La fiesta litúrgica que habla propiamente del Inmaculado Corazón de María no fue tan fácil de ejecutarse como una fiesta propia dentro de la liturgia. Si bien es cierto que su culto hoy en día se ha extendido por todo el mundo, en los primeros tiempos de su devoción estuvo restringida a congregaciones particulares, lugares, tiempos, fechas, etc. Muchos papas y santos han intervenido en un proceso riguroso, de manera que se lleve a buen término el inicio de esta obra.  En el siglo pasado inicio de manera fuerte esta devoción, y se acrecentó y alimentó a un más con sus apariciones en Fátima, Portugal.  Pio XII consagró al mundo al Corazón de María, esto debido a la 2° guerra mundial, en la cual se pedía la paz en los países en guerra. Esto contrajo que el 4 de mayo de 1944 se instaurara la fiesta de manera universal, empezando a celebrarse el 22 de agosto. Hoy no es así; sino el sábado posterior a la fiesta del Sagrado Corazón de Jesús.  
 
Debemos orar con la misma intensidad a ambos corazones porque no podemos separarlos. La virgen María promete la salvación a quien practique la devoción a su Inmaculado Corazón. La razón de la fiesta es esta: porque el Corazón de María, es el corazón humano que está más unido al Corazón de Jesús. Celebremos con gozo espiritual el maternal amor de María que siempre está presente cuando más la necesitamos. Dios bendiga nuestras obras buenas en favor del más necesitado. 
 
¡Dios les bendice, hasta la próxima!
 
Por: Gustavo Landa Cárcamo
 

 

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