Pastoral Indígena

La Fiesta del Maíz
 
La pastoral indígena, motiva a todas las familias desde la identidad de nuestros pueblos indígenas a redescubrir los signos que nos distinguen como tales y desde ahí encontrar la manera de vivir en comunión. La familia indígena es lugar de alegría y centro de fiesta.  Mientras estamos aquí en la tierra vemos que la madre naturaleza tiene un orden. De esa manera responden sus hijos como una familia íntegra, donde no dejará actuar aquello que lo destruye como pequeña comunidad, donde todos los hermanos aprendan de manera natural el ser responsable en lo interno y en lo externo de sus vidas, mientras vivan deben de estar en contacto con los demás; no puede vivir aisladamente sino se perdería.
 
Así la familia indígena empieza su vida donde soplan los cuatro rumbos del aire, en el ombligo de la madre tierra. Los principales promotores de la familia indígena son nuestros abuelos y abuelas que, junto con los niños, tienen mayor importancia dentro de nuestros pueblos. A ellos les debemos que caminemos con sabiduría y que nuestra identidad se transmita de generación en generación. Siempre son muy dados a convivir con la madre naturaleza en una actitud de apertura con todo su ser corpóreo. La familia siempre se encuentra en relación porque la persona en el momento que llega a la vida se encuentra con los demás para caminar al encuentro del sol sonriendo como una familia; sino vivimos como familia no hay de que alegrarnos. 
 
Maíz, que nos das vida y fuerza en nuestro caminar; tus hijos como un pueblo defendemos y amamos tu presencia. No llores no te entristezcas aún estamos aquí y vivimos para defenderte. Como asamblea unidos hoy y siempre, como tus granos, fortalecemos la vida que nos compartes. Gracias por vernos nacer, y acompañarnos toda la vida hasta en nuestra muerte. Que te escondes con nosotros, para nacer de nuevo, y mirar cara a cara el sol y sonreír juntos.
 
Por ser el año de la familia nace esta inquietud en la pastoral indígena: valorar la familia del maíz ya que aún existen diferentes colores como son: blanco, amarillo, morado y rojo. Y así defender nuestro maíz criollo, pues muchas veces no valoramos lo que tenemos y es nuestra responsabilidad; probablemente haya apoyos no lo sé, que se dedican a hacerlo y en ocasiones son más apoyados por grandes empresas. A lo mejor haya apoyos para los hermanos campesinos pero es una gran tristeza que no llega a sus manos ya que hay quienes acaparan y no saben defenderse, al mismo tiempo que desconocen sus derechos y muchas veces son discriminados y ya no quieren sembrar, una de tantas realidades por mencionar. 
 
En este momento, la pastoral indígena, en el campo eclesial trata de impulsar este trabajo desde lo natural y no quedándose en el Folklore, que también es un aspecto enriquecedor de nuestra cultura pero que en muchas ocasiones hace descuidar lo demás haciendo una apreciación parcial de nuestras vidas. Además, hemos tomado en cuenta a las otras culturas ya que en dicha pastoral uno de los objetivos principales es lo siguiente: “Que los agentes de la pastoral indígena, recuperan, impulsan, concienticen y fortalezcan a las personas, a las familias y las comunidades totonaca, náhuatl, y otomí de la Diócesis de Papantla; sobre el valor de las costumbres, organizaciones y las tradiciones religiosas, para que conserven su identidad y así conserven el Reino de Dios. Continuará…  
 
 
Por: Pbro. José Medina García
 
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