Catamisa del Padre Abad

Las vocaciones: resultado de vida cristiana y de la oración del pueblo de Dios
 
El pasado 16 de septiembre, en la comunidad de Santa María el Aserradero, Tlachichuca, Pue., el Neo-presbítero Abad Herrera Cosme, en compañía de familiares, amigos y fieles cristianos, celebró su cantamisa. Comunidades de esta Parroquia, se dieron cita desde tempranas horas para recibir a todos los acompañantes del Padre Abad de es esta Diócesis. Durante la Homilía, dirigida por Monseñor José Trinidad Zapata Ortiz, señalo que “en esta ocasión le damos gracias a Dios porque ha elegido, ha llamado, ha identificado y ya se ha ordenado Abad, un hijo de este pueblo; por este motivo también personalmente agradecer a todos ustedes pueblo de Dios y a la familia de Abad por este regalo que hacen a la Diócesis de Papantla saludar y agradecer también a la Arquidiócesis de Puebla que es una Iglesia hermana nuestra muy cercana y enviarle un saludo al Sr. Arzobispo”.
 
Durante la misma señalo, a la luz de la Palabra de Dios, tres puntos centrales de su nuevo ministerio: “en la primera lectura creo yo que esta la misión el quehacer el para que el Señor ha llamado a Abad, en el Salmo la carta a los Hebreos y en el Evangelio yo veo  la Gracia recibida que se culmina con el Sacramento del Orden pero también lo que hay que padecer por esta misión que ahora se le encomienda. El Evangelio no tiene fronteras tiene que llegar a todos los rincones y como dice este pasaje “El Señor me ha enviado a consolar a los afligidos a cambiar su ceniza en diadema, sus lágrimas en aceite perfumado de alegría”, la Pastoral del consuelo que tanto nos hace falta en estos tiempos de inseguridad y violencia, cuantos sufrimientos y cuanto bien podemos hacer consolando a los afligidos, cuanto bien puede hacer un Sacerdote. Jesús se convirtió en causa de salvación para todos los que le obedecen  en Jesús nosotros tenemos que ser causa de salvación y esto no va a suceder sin padecer, sin tomar la cruz. Jesús es el buen Pastor y es el buen Pastor porque no es asalariado el asalariado abandona a las ovejas el buen Pastor da su vida por las ovejas ahí está el padecer el dar la vida por las ovejas pues esta es la Misión por un lado sacramental la ofrenda de tu propia vida y por otro lado la Misión de anunciar el Evangelio a todos sin distinción especialmente a los más necesitados”. 
 
“Bendecimos a Dios le damos gracias por este llamado que ha hecho al Padre Abad y les pido que nos sigan teniendo en su Oración, el pueblo de Dios reza por las vocaciones y reza para que perseveren las vocaciones muchos de nosotros yo creo que sin las oraciones del pueblo no hubiéramos aceptado o ya nos hubiéramos echado para atrás gracias a ustedes nos mantenemos, entonces no nos olviden en sus oraciones.  Las vocaciones son resultado de vida cristiana y de la oración del pueblo de Dios”. 
 
Al término de la Eucaristía, toda la comunidad compartió los alimentos en un ambiente de algarabía y fraternidad, amenizado por diferentes grupos musicales, que impregnaron de alegría y regocijo por tan grande bendición derramada sobre su pueblo.
 
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