Reunión Diocesana de Catequistas

 
La Familia, desde la Cosmovisión Totonaca.
(akgtum chiki=una sola casa)
Primera parte
 
Se cree que un día se reunieron los dioses: la madre naturaleza, el Dios Padre y Madre; el dios del sol (la serpiente emplumada -hombre), el dios de la noche que representa la luna (papa-la mujer), el dios del agua (akgtsini), el dios del viento (kiwikgolo). Y soplan en la misma dirección, en los cuatro rumbos mirando en el centro que es el ombligo de nuestra Madre tierra; uniendo ella con el aire surge o nace la vida. 
 
Es ahí donde surge la existencia del hombre, en el ombligo de la tierra donde surge nuestra vida.  Los dioses alimentan al hombre a través de néctares sustanciosos y suculentas comidas de la madre naturaleza. El hombre desde que inicia su vida lo consienten los dioses desde los cuatro rumbos, es custodiado por los cuatro elementos como son: fuego-tierra-agua y aire. Ante su existencia la única encomienda que tiene es de cuidar y custodiar la tierra; sin embargo por su flojera y el querer llevar una vida cómoda comete una falla el convertir en alimento aquello que no es permitido por naturaleza.
 
La persona ante la realidad que vive se empieza a preguntar el porqué de las cosas. Los dioses se dan cuenta de que el hombre no debe de vivir sólo, es por ello en la noche convocado por la luna, que en nuestra cultura indígena representa a la mujer. Mandan en la tierra una semilla que brota por la mañana convertida en una flor que también representa en cultura a la mujer. El hombre se une con la flor para resaltar su belleza o su persona. El aire que sopla desde los cuatro rumbos, de ahí surge y nace nuestra propia existencia que es el espíritu del viento que se convierte en el hombre y la mujer. El padre y la madre naturaleza lo destina para dar vida, lo coloca en medio de la naturaleza donde brota las plantas,  florecen, dan frutos y al mismo tiempo dejan su semilla para regenerar la vida, así el hombre es creado en libertad pero no debe de vivir aisladamente, necesariamente tiene que ir al encuentro con los demás por ello se une con la flor porque es la que da sus frutos y suelta sus semillas , y de esa manera el hombre resalta su belleza al unir con la flor que se convierte en su  mujer.   El padre y la madre naturaleza se alegran porque tienen quien los cuidara, los amaran, los cultivara, custodiaran y lo defenderá.  El hombre y la mujer necesariamente tienen que convivir con la naturaleza como ellos conviven.  Cfr. Gn. 2,18ss. Dijo Dios <<no es bueno que el hombre este solo, voy hacer una auxiliar a su semejante>>.  
 
Gn.2, 24-25. Por eso el hombre deja a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y pasan a ser una sola carne. Los dos estaban desnudos, hombre y mujer pero no sentían vergüenza. Desde la niñez se aprende a ser trabajador, es el primer principio que lo traducimos en la responsabilidad en su propia vida, en el momento del nacimiento del niño, hay rito propio para ser inculcado como hombre, aclaro, no como machista sino como lo que es, su esencia.  
 
La  niña tiene un rito propio destinada para lo que es, y no como se piensa, sino será inculcado que vale por lo que es, por sí sola  sabe caminar, en  la historia de los pueblos indígenas  la mujer juega un papel muy importante, que se ha desfigurado su naturaleza, son ellas quienes comienzan la asamblea, porque la mayor parte  se quedaban  en las cuevas  a la vez sabían la realidad que se estaba viviendo dentro de su territorio de ahí viene las sacerdotisas, se les conoce como sahumaduras (magininanin)  por ello la mayor parte son ellas quienes  hacen el ritual acompañado de los hombres.  Cuando el hombre quiere realizar algo necesariamente consulta a su mujer para poder realizar. (continuará…)
 
Pbro. José Medina García
 
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