Católicos proponen este “decálogo” para elecciones de México

El Consejo Nacional de Laicos de México dio a conocer el “Decálogo ciudadano para el Proceso Electoral 2018”, con el que animan a participar activa y conscientemente en las elecciones que elegirán al próximo presidente de la República.

Las elecciones en México, que elegirán al próximo mandatario, 128 senadores y 500 diputados federales, se realizarán el próximo 1 de julio.

Los principales candidatos a la presidencia de México son Andrés Manuel López Obrador (Morena), Ricardo Anaya (PAN-Coalición) y José Meade (PRI).

“Los laicos católico estamos llamados a recuperar y rehabilitar la política que es ‘una de las formas más altas de la caridad, porque busca el bien común y los laicos cristianos deben trabajar en política’, como ha dicho el Papa Francisco, teniendo como meta lograr un México mejor en igualdad de oportunidades, solidaridad, justicia y paz social”, afirma el Consejo Nacional de Laicos de México.

El decálogo que la institución laical sugiere para las próximas elecciones es el siguiente:

1.- Cuidaré el valor de mi voto e impediré sea mercancía para la corrupción.

2.- No me dejaré engañar por falsas promesas de los candidatos.

3.- Analizaré las propuestas de los candidatos, sus trayectorias de vida y la congruencia entre unas y otras.

4.- Votaré por quienes propongan principios y valores que realmente construyan el bien común.

5.- Promoveré con los medios a mi alcance, que todos vayan a ejercer su derecho de voto el día de la elección.

6.- Participaré y cumpliré cabalmente mis responsabilidades ciudadanas incluyendo las de ser observador electoral o funcionario de casilla.

7.- Denunciaré cualquier ilegalidad que conozca durante el proceso electoral.

8.- Exigiré a los candidatos se conduzcan con respeto hacia la sociedad, a sus adversarios y a los ciudadanos.

9.- Exigiré a los partidos políticos y candidatos su apego estricto a las leyes, en especial las relacionadas con los gastos de campaña.

10.- Exigiré a las autoridades cumplan sus responsabilidades y funciones de manera imparcial y honesta, bajo el principio de cero tolerancia a la ilegalidad de partidos y candidatos.