Consagración de América Latina y el Caribe a Nuestra Señora de Guadalupe

“Iglesia en salida, misionera y sinodal”

CONSAGRACIÓN DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE A NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE

¿No estoy yo aquí́ que soy tu Madre? ¿No está s bajo mi sombra?
¿No soy yo tu salud? ¿No está s por ventura en mi regazo?
Nican Mopohua

31 de marzo del 2020

La Presidencia del CELAM unida a los Obispos de México, en medio de esta Pandemia que vivimos, queremos alabar al Señor Jesús por el regalo de su Madre Santísima, Nuestra Señora de Guadalupe, Madre de Dios y Madre de la Iglesia en América Latina y El Caribe, primera discípula y gran misionera de nuestros pueblos. A ella recurrimos confiados para que interceda por nosotros (Cfr. DA 25 y PGP 163).

El momento presente exige de nosotros como pastores, ver y escuchar las aflicciones de nuestros pueblos, generando esperanza y dirigiendo la mirada a nuestra Madre del cielo. Por tal motivo, con esperanza cristiana, anunciamos que el día en que celebraremos el Domingo de Resurrección, 12 de abril a las 12:00 hrs (Hora de México), desde la Basílica Nacional de México, haremos un ACTO DE CONSAGRACIÓN DE AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE A NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, EMPERATRIZ DE AMÉRICA, para pedirle la salud y el fin de la Pandemia, poniéndonos bajo su mirada amorosa en estos momentos difíciles, en los que ella puede abrirnos las puertas de la esperanza (Cfr. PGP 191).

Invitamos a todos los países de América Latina y El Caribe a participar a través de las plataformas digitales y de otros medios de comunicación, de tal manera que a las 12:00 hrs (Hora de México), en las Catedrales y templos parroquiales de América Latina y El Caribe, se toquen 12 campanadas que marcarán el comienzo del Santo Rosario Misionero ofrecido por la salud de las personas de los cinco continentes; continuaremos con la celebración de la Santa Misa de Resurrección, culminando con el Acto de Consagración a Nuestra Madre (con la oración propuesta por el CELAM) presentándole una ofrenda floral, en el mismo lugar donde el Papa Francisco en febrero de 2016 oró en silencio, pidiendo a la Virgen de Guadalupe por el mundo entero.

Confiamos que, al contemplar a la Madre del verdadero Dios por quien se vive, fortalezcamos nuestra fe, alentemos nuestra esperanza y nos comprometamos con amor solidario, especialmente con quienes hoy experimentan enfermedad, dolor, pobreza, soledad, temor e inquietud.

 

+Mons. Miguel Cabrejos Vidarte,O.F.M.
Arzobispo de Trujillo, Perú
Presidente Conferencia Episcopal Peruana Presidente del CELAM

+Mons. Juan Carlos Cárdenas Toro
Obispo Auxiliar de Cali
Secretario General

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