SÍNODO 21-23

¿Qué es la Sinodalidad?
 
La sinodalidad denota el estilo particular que califica la vida y la misión de la Iglesia, expresando su naturaleza de Pueblo de Dios que camina y se reúne en asamblea, convocado por el Señor Jesús con la fuerza del Espíritu Santo para anunciar el Evangelio. La sinodalidad debe expresarse en el modo ordinario de vivir y trabajar de la Iglesia.

La sinodalidad, desde este punto de vista, es mucho más que la celebración de reuniones eclesiales y asambleas episcopales, o una cuestión de simple administración interna dentro de la Iglesia; es el modus vivendi et operandi específico de la Iglesia, Pueblo de Dios, que revela y da contenido a su ser como comunión cuando todos sus miembros caminan juntos, se reúnen en asamblea y participan activamente en su misión evangelizadora.

 

¿Cuál es el objetivo de este Sínodo?

Este Sínodo pretende ser un Proceso Sinodal. El objetivo de este Proceso Sinodal no es proporcionar una experiencia temporal o única de sinodalidad, sino más bien ofrecer una oportunidad para que todo el Pueblo de Dios discierna conjuntamente cómo avanzar en el camino para ser una Iglesia más sinodal a largo plazo.

Una pregunta fundamental nos impulsará y guiará: ¿Cómo permite este caminar juntos que la Iglesia anuncie el Evangelio de acuerdo con la misión que se le ha confiado; y qué pasos nos invita a dar el Espíritu para crecer como Iglesia sinodal?

 

Recordamos que el propósito del Sínodo no es producir documentos, sino plantar sueños, suscitar profecías y visiones, permitir que florezca la esperanza, inspirar confianza, vendar heridas, tejer relaciones, despertar un amanecer de esperanza, aprender unos de otros y crear un ingenio brillante que ilumine las mentes, caliente los corazones, dé fuerza a nuestras manos

 

El Tema de este Sínodo

Comunión

La comunión que compartimos encuentra sus raíces más profundas en el amor y en la unidad de la Trinidad. Juntos, nos inspiramos en la escucha de la Palabra de Dios, a través de la Tradición viva de la Iglesia, y nos basamos en el sensus fidei que compartimos. Todos tenemos un rol que desempeñar en el discernimiento y la vivencia de la llamada de Dios a su pueblo.

 

Participación

La participación se basa en que todos los fieles están cualificados y llamados a servirse recíprocamente a través de los dones que cada uno ha recibido del Espíritu Santo. En una Iglesia sinodal, toda la comunidad, en la libre y rica diversidad de sus miembros, está llamada a rezar, escuchar, analizar, dialogar, discernir y aconsejar para tomar decisiones pastorales que correspondan lo más posible a la voluntad de Dios

 

Misión

Nuestra misión es testimoniar el amor de Dios en medio de toda la familia humana. Este Proceso Sinodal tiene una profunda dimensión misionera. Su objetivo es permitir a la Iglesia que pueda testimoniar mejor el Evangelio, especialmente con aquellos que viven en las periferias espirituales, sociales, económicas, políticas, geográficas y existenciales de nuestro mundo.

 

 

¿Quién puede participar en el Sínodo?

Al convocar este Sínodo, el Papa Francisco invita a todos los bautizados a participar en este Proceso Sinodal que comienza a nivel diocesano.

Juntos, todos los bautizados son el objeto del sensus fidelium, la voz viva del Pueblo de Dios. Al mismo tiempo, para participar plenamente en el acto de discernimiento, es importante que los bautizados escuchen las voces de otras personas en su contexto local, incluidas las personas que han dejado la práctica de la fe, las personas de otras tradiciones de fe, las personas sin creencias religiosas.

Se debe tener especial cuidado en hacer participar a aquellas personas que corren el riesgo de ser excluidas: las mujeres, las personas con discapacidades, los refugiados, los migrantes, los ancianos, las personas que viven en la pobreza, los católicos que rara vez o nunca practican su fe, etc.

 

¿Cómo puedo participar en el Sínodo?

Todo el mundo puede participar activamente en el proceso sinodal con su oración. El proceso sinodal es ante todo un proceso espiritual. No es un ejercicio mecánico de recopilación de datos ni una serie de reuniones y debates. Para ayudar a la gente a rezar y compartir sus oraciones, se ha puesto en marcha la página web www.prayforthesynod.va.

Para ser verdaderamente eclesial y eficaz, el camino sinodal de escucha y discernimiento debe buscar siempre ser comunitario y tocar la vida de la comunidad en un contexto histórico y geográfico definido según la lógica de una fe “encarnada”: por lo tanto, se desaconseja encarecidamente enviar las reflexiones y/o contribuciones propias directa y exclusivamente a la Secretaría General del Sínodo de los Obispos. Todos los fieles deben dirigirse a la persona/equipo de contacto de su diócesis. Las personas que viven en diócesis que aún no tienen planes sinodales deberán dirigir sus peticiones, reflexiones o informes al equipo sinodal de la Conferencia Episcopal de referencia.

 

Documentos Oficiales

 

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